sábado, 12 de abril de 2008

El Embudo

“Venga m’ hijo, hoy le he de hablar de un tema tan cotidiano, que ni usted ni sus hermanos se han detenido a pensar y es por costumbre nomás, por haber nacido aquí, por venir de una raíz marginada de hace tiempo y contemplando en silencio lo que pasa en el país.

No hablemos de agua pesada, regalías minerales, nada viene, todo sale, estrujando la ordeñada.”
Infinita fue la cantidad de información que se disparó, en estás últimas semanas, alrededor del conflicto entre los productores del campo y el gobierno. Diarios, revistas, canales televisivos, medios digitales y mails, hablaron del tema con una profunda superficialidad. ¿A quién queremos engañar?

Parecía que el problema era el desabastecimiento, todos debíamos tomar partida y elegir ¿de qué lado estar? Gobierno versus Campo decían los indicadores de turno. Lamento comentarles que no es un partido de fútbol. Góndolas vacías, retenciones, federalismo: MENTIRA. El problema es otro.

El conflicto de fondo es ver quién gobierna el país, quién maneja la economía, quién tiene el poder. Históricamente la Argentina tuvo ese problema y jamás lo solucionó porque nunca supo definir su proyecto: Agro exportador o Manufactura.

Parece mentira que vivamos en un suelo que pertenece en gran medida a propietarios internacionales, las tierras de nuestro país están vendidas y los grandes capitalistas siguen llevándose nuestros recursos. Encubiertos con el lema “Defendamos a nuestros pequeños productores” generan un conflicto social de magnitud que perjudica a todos.

Verdadero es que el Gobierno no supo distinguir las diferencias sociales que asistían a la proclama: retenciones a los grandes productores y subsidio a los pequeños, debería ser la solución aceptable, porque éstos últimos son los que llenan las góndolas de los supermercados.
Lamentable fue ver cómo La Sociedad Rural Argentina, ConinAgro, CARBAP y La Federación Agraria se unieron, ¿Desde cuándo estas entidades tienen los mismos intereses? ¿No representan a distintas clases sociales? Gracioso fue ver cómo algunos “auto convocados” jugaban al “Paint Ball” creyendo que habían ganado por tomar la plaza de Mayo. Triste es seguir en épocas de burocracia sindical, con el modelo “vandorista” a cuestas, repudiable es la actitud de los manifestantes con cacerolas gritando: “negros de mierda” y penoso el accionar de algunos funcionarios oficialistas.
Mientras todos “apoyan” a los pequeños productores, son ellos quienes terminan siendo los más perjudicados. La redistribución de la riqueza y la ayuda a los chacareros se logra descentralizando el poder y redistribuyendo ese capital con lo que menos tienen.
Ojalá algún día podamos ver cómo el pueblo salga a protestar por la expulsión de las multinacionales y los terratenientes que tanto daño están haciendo al país. Y luego, exijan al gobierno que represente al “voto popular”, en detrimento de los intereses de algunos.

“La cuestión está estudiada para dejarnos de luto, usando cualquier conducto se llevan hasta la tierra, si nuestro sudor sirviera ya habría algún sudoructo.”

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Comencé a leer este nuevo número,que pinta como imperdible.Muy buen y atinado análisis de la realidad que estamos viviendo,Diego.Trataste el tema profundidad y claridad,como para que queden marcados los puntos de enfrentamiento más importantes y quiénes son los verdaderos perjudicados en esta puja política entre los "grandes"(gobierno y terratenientes).¡Felicitaciones!.Ana,la fan nº 1

Anónimo dijo...

Hubiera esperado que dada la magnitud del conflicto hubieses preguntado a la gente de campo, a la gente que vive de lo producido por el campo que tiene para decir. Pero no. Se baja línea. ¿No nos animamos a que nuestros chicos saquen sus propias conclusiones?