sábado, 14 de junio de 2008

El Negocio del Hambre

Desde que los medios de comunicación sentaron sus bases en el sistema actual, los historiadores quedaron a un lado, fueron perdiendo terreno a medida que los primeros se iban tecnificando e introduciéndose en la casa de cada persona.

En la actualidad, pensar en un mundo sin televisión, radio o periódico, es casi una fantasía, en especial la primera. El ir al quiosco para comprar ese diario, al otro día, es un gesto de necesidad para sentirnos que no estamos solos en este mundo y que, a pesar de apoyar la cabeza en la almohada, la tierra siguió girando y todo está en “orden”.

Los medios se convirtieron en nuestra necesidad, de tal manera que muchos creen que la realidad es la que ellos te muestran y, lamentablemente, hay que decir que, en la mayoría de los casos, sólo es un mundo de fantasía. ¿Todavía creen que la invasión a Irak fueron esas luces que se veían por televisión? La pregunta que surge es: ¿Cómo un periodista pudo filmar una batalla, en la primera guerra mundial, con las cámaras enormes que existían en esa época y ahora, con la tecnología a disposición, no se pueden tener imágenes reales de la matanza al pueblo iraquí?

Si, la realidad está a la vuelta de la esquina y no siempre detrás de la pantalla. Prendés el televisor y te invaden, te bombardean con el conflicto del campo; mañana tal vez será tema la adopción para parejas homosexuales y tantos otros que lo continúen. ¿Acaso ya se solucionó el problema de la desnutrición?

Éste tema, que no está en la agenda de los medios, es realmente preocupante, desde la última dictadura militar hasta la actualidad la Argentina acrecentó la línea de la pobreza, la tasa de mortalidad infantil y la brecha entre pobres y ricos. Gracias al “neoliberalismo” se pudo comprar televisores… muchos, pero se destruyó el sistema sanitario y de ayuda social recreado desde 1946 por el Ministro de Salud, Ramón Carrillo, proyecto que redujo la mortalidad infantil de 80 a 65 por mil nacidos vivos.

Si hoy siguiéramos el modelo de salud cubano, nos ahorraríamos por año más de 5.000 muertes infantiles; sin embargo, mientras no hablemos del tema, este problema continúa llevándose víctimas y creando las bases del futuro nacional. Chicos que no comen en días y por lo tanto no se desarrollan, así no pueden estudiar y si no estudian no pueden reclamar por sus derechos y al no reclamar por sus derechos, tantos otros se aprovechan para seguir enriqueciéndose.

Es importante destacar que el único medio que habló del tema fue el diario Crítica de la argentina haciendo un informe de las muertes infantiles. Allí denuncia que se manipulan las estadísticas oficiales, ya que no se registra a los nacidos vivos con peso inferior a los 500 gramos. De todas maneras, la realidad no se puede manipular y 8.688 criaturas menores de cinco años fallecieron en el 2007.

1.339.000.000 millones de dólares es el presupuesto mundial que se gasta en armamento para asesinar, el 45 % de este monto pertenece a los Estados Unidos. “2000 comerían por un año con lo que cuesta un minuto militar” diría León Greco. Ésta es la realidad de un país y un mundo en que la pobreza y la desnutrición es un negocio que favorece a unos pocos y que los medios tapan. Los datos hablan por si solos, mientras vos tardabas cinco minutos leyendo este artículo 54 niños murieron en el mundo.

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